Primera Generación

Los Anillos de Saturno. Abril 2011
Nuevo proyecto sobre la experiencia de migrantes de primera generación.
http://losanillosdesaturno.org

Los Anillos de Saturno, la revista digital del Centro Cultural Parque de España para la AECID, lanza un nuevo proyecto titulado Primera Generación que trata sobre la experiencia de migrantes de primera generación que debieron enfrentarse a barreras idiomáticas.

¿Qué pasa cuando, por las razones que fuese, el inmigrante es, también, extranjero a la lengua del país al que llega? ¿Cómo recibe una ciudad a un extraño que ni siquiera puede nombrarla? ¿Cómo es la convivencia con aquellos con los que tanto cuesta comunicarse? Esas son las preguntas de Primera Generación, una serie de relatos contados por sus protagonistas  quienes desde hace años viven en una ciudad lejana en kilómetros y modos lingüísticos a su lugar de origen.

En entrevistas de menos de 10 minutos, siete Centros Culturales de la Red participaron de este proyecto que además, invita a los lectores a enviar sus propias producciones y enlaces sugeridos sobre el tema.

Los Anillos de Saturno es una revista digital que busca potenciar los vínculos culturales y favorecer la conexión entre las ciudades que forman parte de la Red de Centros Culturales de España, trabajando en un registro experimental con lenguajes multimedia de carácter ensayístico, alrededor de los conceptos de arte, cultura y desarrollo.

Se trata de un espacio de reflexión que vincula y difunde investigaciones e intervenciones en el área de cultura y desarrollo, industrias creativas y otras iniciativas que relacionan arte, pensamiento y sociedad, aprovechando las ventajas que brinda la convergencia digital.

El proyecto se origina y gestiona desde el Centro Cultural Parque de España en Rosario, donde un equipo de profesionales coordina los contenidos aportados por toda la Red de Centros que cuentan con el apoyo de AECID.

+ info http://losanillosdesaturno.org

Un comentario en “Primera Generación

  1. Recuerdo un film de Zanussi si no me equivoco “El sol quieto” que trataba ese tema: la imposibilidad de la comunicación a través de la lengua y las mínimas, imperiosas necesidades de dos seres que necesitaban ambos del otro. Ella era polaca y el norteamericano. Más allá de la historia de amor y contención que el autor mostraba _además en un contexto de guerra_ la sensación de discapacidad y desamparo cuando no se tiene el vehículo de la lengua era clarísima.
    Recuerdo también una paciente con la que trabajé en el Hospital de Clínicas, estaba internada en el área de psiquiatría, era bioquímica y había venido de Indonesia, se comunicaba sólo en inglés y un día en que propuse (soy arteterapeuta)que hiciéramos juegos teatrales inventando idiomas que nadie entendiera _para que hiciéramos una escena tipo Torre de Babel- y tuviéramos que recurrir a la mirada y los gestos para hacernos entender,
    se lo propuse a ella en inglés y ella sonriendo me preguntó: _”¿Puedo hablar en mi idioma?”, le contesté que sí y comenzó a hablar y a reírse, y luego respiraba hondo, sonreía, decía frases con gestos grandilocuentes… Cuando el ejercicio terminó todos hablamos de si nos había resultado difícil o los gestos y la mirada nos habían ayudado a comunicarnos. etc y ella emocionada hasta las lágrimas decía que había vuelto a hablar en su idioma sin sentir que hablaba sola! y que volver a sentirse sosteniendo la mirada de otro y responderle en su idioma, decir palabras como “Te quiero” o “Los extraño” en su lengua le había hecho mucho bien.
    Imagino que cancelar la propia lengua debe sentirse como una mutilación muy fuerte, por eso la importancia de ciertas redes de comunicación como esta aunque no creo que lleguen a paliar el desarraigo y sus consecencias.

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