Managua

Managua: la urbe semi-rural

Panorama y contexto de una cultura urbana rica y variada,
pero con ciertas limitaciones y posibles soluciones

 

Ponencia de Alicia Zamora durante la presentación
Dossier Ciudad y Cultura de la Revista Zona de Obras, CCEN:
Managua, el 18 de marzo de 2011

Más que enumerar eventos culturales concretos y medir y valorar sus resultados (que
implicarían una investigación aparte), quiero aprovechar este espacio para compartirles
algunas valoraciones que he agrupado en cinco bloques:

La urbe semi-rural, una panorámica general
Viveros urbanos, lo que hay
El despale: carencias y limitaciones
Reforestación; posibles estrategias
Bosque: cuando nos fortalecemos

Esta reflexión pretende identificar algunas fortalezas de nuestra cultura urbana y su
producción artística, así como detallar carencias y vacíos, para finalmente plantear
posibles soluciones o estrategias.

Antes de empezar quiero aclarar que utilizaré el término cultura urbana como un conjunto
de fenómenos y dinámicas que se dan en la ciudad y que no se limitan a las actividades
artísticas que acontecen en ella.

1. La urbe semi-rural, una panorámica general

Existen en nuestra capital una gran cantidad de predios vacíos, que aunque verdes y
visualmente atractivos, nos hacen sentir en cualquier otra zona rural del país. Esto se
percibe mejor cuando en el semáforo vemos tres carretones jalados por caballos o cuando
circulamos por barrios en cuyos patios visibles de sus casas hay: gallinas, una vaca, un
cerdo y muchos siembros.

Una parte de la población capitalina vive en extrema pobreza y se instala de forma ilegal en
terrenos donde construyen letrinas y champas de plástico con piso de tierra.

Además tenemos una ciudad con un paisaje privilegiado: con tres lagunas, un lago y
dos volcanes que le dan energía a nuestra vida. Este panorama se complementa con un
exceso de publicidad desordenada, un pésimo servicio de transporte público, extremas
temperaturas, mucha humedad y sudor y un ambiente político dividido e incierto.

Si sumamos estos factores, es probable que imaginemos caos y adversidad no sólo a nivel
visual sino también como parte de la autoestima ciudadana. Pero no solamente nuestra
urbe es semi-rural, sino que además las calles no están nombradas ni numeradas –como es
usual en otros países– y tampoco es fácil definir un Centro.

Si paramos un taxi y le pedimos que nos lleve al Centro de Managua, quizá nos lleve al
puerto Salvador Allende en el Malecón o a Metrocentro, o a Galerías, o al edificio BAC,
Mercado Oriental o a la Plaza de las Victorias. ¿Cuál es el nuevo centro de Managua?

Hay muchas arterias principales y mucha vida económica a pesar del desorden. Un
ejercicio de orientación podría ser ir a la Loma de Tiscapa y desde lo alto ver hacia el norte,
ahí veremos el lago Xolotlán, el Teatro, el Malecón, la Carretera Norte, la catedral vieja,
la Plaza Inter y el viejo Banco de América. Si cambiamos la mirada y vemos hacia el sur
están la catedral nueva, el nuevo edificio del Banco de América Central, Metrocentro, la
zona universitaria y toda la publicidad de Carretera Masaya. El centro de esos dos centros
podría ser el Mercado Oriental que está en el corazón de Managua. La ventaja de este
ejercicio es que cada quien escogerá el centro que le guste.

Lo interesante es que pareciera ser que nos acostumbramos a esa precariedad y la
convertimos en un insumo e inspiración.

2. Viveros urbanos, lo que hay

El bloque llamado viveros urbanos pretende identificar algunas dinámicas que se generan
en la urbe semi-rural. Los viveros urbanos vendrían a ser como los diferentes brotes que
han nacido producto de iniciativas y experimentos novedosos. Este acápite pretende
responder a la pregunta qué es lo que hay. Y para responderla voy a separar los viveros
privados de los viveros públicos. Entendiendo los privados como iniciativas culturales
precisas y los públicos como dinámicas y fenómenos sociales espontáneos.

En los viveros urbanos privados podemos agrupar:

El suplemento semanal La Brújula, el Teatro Rubén Darío, el Teatro Justo Rufino,
el Teatro de Títeres Guachipilín, la revista Hecho, la productora Revuelta Sonora, el
Centro Nicaragüense de Escritores, EspIRA La ESPORA, la Escuela Nacional de Bellas
Artes, el Instituto Nicaragüense de Cultura, las universidades y sus departamentos
de Cultura, Camila Films, Luna Films, la Fundación Luciérnaga, El Caramanchel,
Fuzión, el Centro Cultural de España en Nicaragua, el portal web centroamericano
Muchogustocentroamerica, El Diario La Prensa, El Nuevo Diario y el diario Hoy.

Además están las actividades que organiza Emila Persola, Rodrigo Peñalba, la ex-
Artefactoría, Galería Códice, Momotombo, Perrozompopo, La Cuneta Son Machín,
conciertos de rock, actividades en la Alianza Francesa, el Centro Cultural Nicaragüense
Norteamericano, Miss Nicaragua, el Carnaval de Managua, la empresa privada y sus
apoyos culturales específicos, librerías varias, Fundación Libros para niños, El Tercer Ojo,
El Garabato, la Bienal, la Escuela de Danza, la Ruta Maya, El Panal, la Baca Loca y Copavi.

También tenemos las actividades Harley Davidson, el arte público como por ejemplo la
nueva Plaza de las Victorias, el puerto Salvador Allende en el Malecón, las Organizaciones
No Gubernamentales que trabajan en barrios de Managua y que promueven cultura para
el desarrollo como Intervida, Cantera y el grupo de teatro del Colectivo de mujeres 8 de
Marzo, por citar algunas… etcétera, etcétera.

En los viveros urbanos públicos –que entendemos como dinámicas y fenómenos sociales
espontáneos podemos citar: las fritangas, la arquitectura de remesa, la migración, las
carreras ilegales de carros y motos, la prostitución, los miles de diseños artísticos de
carritos de hot dog y ventas ambulantes en general; las rotulaciones de comercios (muchos
de estos recogidos en el libro Identidad Visual Nicaragüense de Xabier Garay), los graffitis
y pintas, las gigantonas, los chatarreros y su sistema de recolección y compra, el basurero
La Chureca, la venta de música y cine de piratería, etcétera.

Estos se generan de manera espontánea, o sea, no podés ir y decir quiero que me organicen
una carrera ilegal de carros o una migración o un nuevo condominio con diseños de

arquitectura de remesas.

3. El despale: carencias y limitaciones

En este bloque se pretende cuestionar qué es lo que no hay, o sea identificar vacíos y
carencias que nos sirvan de insumo para generar posibles estrategias colectivas.

En esta panorámica antes descrita no se percibe la investigación en cultura, ésta es
casi nula. Hay mucha catalogación impresa de actividades, hay registros audiovisuales
y algunas sistematizaciones, pero no hay investigación entendida como estudios que
analicen las dinámicas y fenómenos culturales producidos en la urbe. La investigación
trata de generar conocimiento y trascender la información.

Otra limitación es que de todos los viveros mencionados son pocos quienes enfocan sus
esfuerzos ligados al desarrollo, a las políticas públicas, a las metas del milenio…Pareciera
que entendemos la cultura con tanta creatividad, imaginación y pasión que la asociamos
más a la recreación que a la investigación. Se hace mucho pero queda poco. Y muchas
veces se gastan esfuerzos de personal, tiempo y recursos para producir una actividad que
no queda ni el recuerdo.

4. Reforestación: posibles estrategias

Considero que como sector cultural en esta gran esfera de actuación que llamamos
la cultura urbana y la ciudad, debemos asumir la responsabilidad compartida de la
producción de conocimiento y actuar con voluntad de incidir en procesos de desarrollo.

Podríamos realizar acciones conjuntas de reflexión y conceptualización de experiencias y
prácticas, que nos permitan concretar el imprescindible aporte de la cultura a la economía
nacional, al desarrollo sociocultural y educativo del país y a los objetivos del milenio. Para
ello necesitamos conocer herramientas y fortalecer capacidades.

5. Bosque: cuando nos fortalecemos

En esta etapa es cuando nos asumimos, crecemos, nos fortalecemos y convivimos, pero
ante todo, nos hacemos responsables y conscientes de mantener el ecosistema.
¿Qué se necesita para enfrentar el vacío identificado en el despale?
Un cambio de actitud. Sustituir el ego y la eterna quejadera por una actitud de
responsabilidad y trabajo colectivo entre gobiernos, sociedad civil organizada, agencias de
cooperación, universidades y empresa privada… donde el artista consciente de su entorno
y de sus limitaciones se comprometa a pasar de ser objeto raro y pase a ser sujeto activo.

Revisión de estilo: Tania Montenegro

 

 

Cuentopoemacoplayteatro en un mini mix

* Reflexiones sobre el actual panorama de la producción artística
una intervención literaria para no aburrir a la audiencia
en Managua, en un contexto de cultura urbana;

 

Managua se desveló, ansiosa porque al día siguiente debería llegar tempranito a la cita. Quiso leerse el Tarot y visitó a la síquica más famosa y más cara, sin percatarse que gastaría todos sus ahorros y que dejaría sin ingresos la municipalidad. Managua llegó con su hija Cultura Urbana, quien estaba curiosa de su futuro y angustiada por su presente.

A pesar de llegar 10 minutos antes, fueron atendidas una hora después. Madame Pica-Pica estaba de goma y con inflamación en los pies. A ellas no les molestó el retraso, por el contrario les dio tiempo de secarse el sudor, sus ropas y volverse a maquillar para estar presentables en la sesión. El calor y el sofoque de aquel trópico las había derretido, sin embargo ya estaban acostumbradas al bochornoso clima.

A las 9:00 am comenzó la lectura de cartas de Managua: comenzaron por lo emocional, pasando por la salud, y así, hasta llegar a lo laboral, haciendo un mix entre pasado, presente y futuro. Managua: Dime pronto Pica Pica, no he dormido de ansiedad, dime todo y comienza ya.

Pica Pica: ¡Calma piojo, calma ya!, que tu vida está cargada de derrumbes y miserias,
oportunismo y bacanal. No eres una ciudad normal, me confundes, tienes alma de volcán, pero sufres de ansiedad. Tienes un marido, tres amantes, muchos hijos, delincuencia, malestar, guerras y desorden estomacal. Has sufrido de verdad.

Aunque sos semi-rural larga vida llevas ya como urbe que no para de soñar. Veo verde,
poca sombra, calor y adversidad; hay parranda y carnaval y muy poca serenidad. Bastante
precariedad pero mucha actividad. La riqueza y la pobreza comen en la misma mesa y por
supuesto padeces de dolores de cabeza. Muuuuuuuuuucha plata, poco amor, recupera la
autoestima, no regales tu pasión.

Recomiéndote Managua, limpies tu cuerpo emocional con baños de hierba y luna,
eucalipto y danza solar. Asimismo recomiendo te enfoques en recuperar tu salud espiritual, ya vendrá lo laboral cargado de beneficios, pero primero haz el ritual.

Managua llorando se va a lavar la cara, toma notas y se aclara. Compra hierbas, un manual,
oraciones y se va consternada, pero fuerte para empezar su ritual ya.

Cultura Urbana, hija menor de Managua, queda sola con Madame, dos Toñas han de tomar para la goma quitar.

Pica Pica: No pareces tú la hija de mujer tan sin igual como la Managua rural, en ti veo luz
y bien, esfuerzos de buena fe. Has crecido en otros tiempos, con más plata y sin tormentos.
Muchos grupos, teatro, música, canto, color y cine… Zona roja, zona viva, zona cero, zona nica, zona ‘cool’…
Cooperación cultural, un carnaval con carrozas, inversión de la empresa privada y otras
cosas. Hay artistas, hay conciertos, no pareces un desierto. Lo que veo es que hay de todo
fragmentado y sin poder; ¡suma esfuerzos y a vencer! ¿Por qué sufres muchacha, qué te angustia?

Un futuro brillante has de tener, pero necesitas madurar para poder comprender que te falta estudiar, investigar, innovar e informar.

Con el tiempo has de lograrlo, no tengas prisa pero no pierdas tiempo. Sal del hoyo,
piensa en la cultura para el desarrollo; no sigas avanzando sin norte, documéntate, sistematiza, comunica, comparte y actualiza tu saber y regresa en cinco años para volverte a ver.

Escrito por Alicia Zamora.
Corrección de estilo: Tania Montenegro

2 comentarios en “Managua

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