De espejos y miradas

Me gustaría poner esta imagen en los inicios. Una mujer breve, morena, silenciosa, desnuda. Está en un patio abierto, expuesta al viento y al sol, como un árbol. O quizás por sus exiguas dimensiones, como una rama. Pero, sobre todo, se expone a la mirada de un hombre grande, vestido, con traje quirúrgico, quien evalúa palmo a palmo su cuerpo dispuesto. Él, con lápices de colores marca aquellas zonas corporales en las que le sobra o le falta algo para tener el cuerpo perfecto del deseo masculino y de la publicidad. Es el cirujano plástico más cotizado de Venezuela, país productor de reinas. Ella es Regina José Galindo, guatemalteca, mestiza, delgada, vulnerable, mujer. Su cuerpo, definitivamente no cuadra con la rejilla estética y tecnológica que le impone el doctor.

Esta imagen me atrae poderosamente. Es la imagen de ese cuerpo de mujer que se arma o se desarma como un rompecabezas. Un cuerpo fragmentado y atravesado incesantemente por miradas y discursos, por mitos e historias, por mandatos y decisiones. No se trata sólo de la metáfora del cuerpo real frente al cuerpo cyborg de la tecnología de las cirugías plásticas. Es también el desfase entre la imagen del cuerpo de la mujer moldeado por el ojo histórico, racial, cultural y patriarcal, y una mirada oblicua femenina buscando la contra-imagen que por fin inaugure otras corporalidades. Es la dificultad infinita de esta auto-representación para la cual sólo hay el lenguaje que se inaugura al momento de afrontarla.

Esta mujer vulnerable y feroz, me parece encarnar aquella epopeya íntima, esa revolución tan estridente como silenciosa que protagonizan ciertas artistas latinoamericanas deconstruyendo y construyendo sus cuerpos en el arte contemporáneo. Sólo desde hace muy poco son ellas quienes miran. Sólo desde hace muy poco posan pero también son el ojo que decide y forma sus cuerpos. Pero, y esto es algo que quiero explorar, están en un ángulo distinto a las mujeres feministas norteamericanas o europeas. Son otros los discursos, otras las historias, otros los proyectos sociales que dialogan y forcejean en sus cuerpos. ¿Cuáles son estos discursos, estas historias, estos mitos, estos interdictos particularmente latinoamericanos?

La idea no es hacer una disertación feminista, nacionalista, chauvinista o americanista. Pero si me gustaría rastrear estos problemas teniendo en cuenta unos discursos históricos determinados. La colombiana Zandra Pedraza ha propuesto la urbanidad, la higiene, la medicina y la estesia, como los discursos que han hecho ingresar los cuerpos latinoamericanos a la modernidad. Como precedente habría que hablar del discurso religioso, de la anatomía piadosa que instauró desde la Colonia nuestras posibilidades corporales.

¿Cómo concibieron estos discursos el cuerpo femenino? ¿Cómo se relacionaron estos discursos con el arte? ¿El arte reflejó los cuerpos que estos discursos modelaron? ¿O, acaso, más que imitarlos los construyó?

 

Sobre Sol Astrid Giraldo E.

Licenciada Filología-Lenguas Clásicas, Magister Historia del Arte, periodista de medios latinoamericanos. Autora del libro “Cuerpo de mujer: modelo para armar” y de la investigación “De la anatomía piadosa a la anatomía política” (cuerpo, religión, violencia y representación). Miembro del grupo de investigación en Teoría e Historia del Arte de la Universidad de Antioquia. Dicta el seminario “Cuerpos para Ver” (historia de las representaciones del cuerpo en el arte colombiano) en la misma universidad.

http://anatomiacomparadacolmexx.blogspot.com

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