N y Waves, 2 muestras de Daniel Palacios

Fechas
Viernes 23 de marzo ’12 - 20:00 hs.
Viernes 30 de marzo ’12 - 20:00 hs.

Elche, Alicante. España. Del 23 de marzo al 12 de Mayo 2012
N. Exposición individual
Mustang Art Gallery
Gijón, Asturias. España Del 30 de marzo al 25 de junio 2012
Visualizing sound Exposición colectiva (Waves).
LABoral Centro de Arte.
http://danielpalacios.info/ 

 

N. Exposición individual.


Inauguración:  viernes 23 a las 20’00h.
Mustang Art Gallery. Elche Parque Empresarial. C/ Severo Ochoa, 36. Elche (Alicante).
Hasta el 12 de Mayo de 2012.
http://www.mustangartgallery.com/

[... Nuestra percepción del tiempo está acotada por la repetición y el cambio.
Tras N veces, tras una repetición incesable de una misma acción... cuando el sentido de esta desaparece, el paso del tiempo es la única diferencia que la dota de significado.
Es en los pequeños detalles de cómo el tiempo ha ido erosionando la superficie donde percibimos la realidad.
Es en su piel, donde tanto el operario como la máquina revelan lo que allí sucede y cómo sucede ...]
Fotografía, dibujo generativo y la edición de un libro objeto.

 

 

Visualizing sound Exposición colectiva (Waves).


Inauguración: viernes 30 de marzo a las 20’00h.
LABoral Centro de Arte. C/ Los Prados, 121. Gijón (Asturias).
Hasta el 25 de Junio de 2012.
http://www.laboralcentrodearte.org

Waves participa en esta exposición colectiva internacional que propone explorar la síntesis entre imagen y sonido, las diferentes representaciones gráficas y físicas del sonido y su evolución en el contexto del arte contemporáneo. Traza un recorrido por artistas y piezas representativas de la última década, fijándose también en los experimentos de “música visual” de artistas de comienzos del siglo pasado, como Oskar Fischinger o James Whitney.
‘Visualizar el sonido’ nace con la idea de generar un diálogo entre todas las piezas que integran la exposición, abarcando un siglo de creación en torno a la misma idea o concepto: dominar la onda, representarla y domesticarla, la necesidad de ir más allá de dónde nuestros sentidos nos hacen llegar y que, al fin y al cabo, es la esencia de todo arte. Trata de mostrar un espectro lo más amplio posible de las múltiples representaciones del sonido, investigando sobre la dimensión sonora de los espacios que habitamos.

Un largo trozo de cuerda representa tridimensionalmente una serie de ondas flotando en el espacio, a la par que estas producen sonido por la propia física de su movimiento: la cuerda que crea el volumen, crea simultáneamente el sonido al cortar el aire, conformando un único elemento.

Según nos comportemos frente a él, según la cantidad de observadores y sus movimientos pasará de una línea estable sin sonido a formas caóticas de sonidos irregulares (cuanto más movimiento haya en torno a la instalación) a través de diferentes estadios de ondas sinusoidales y sonidos armónicos.

Este tipo de influencias acción-reacción aplicadas al sonido y al espacio, son la base de esta instalación.
Un espacio, por su propias cualidades, tiene una forma de relacionarse con el sonido, entendiendo el sonido como una serie de compresiones y descompresiones que se desplazan por el aire, de modo que la propia geometría del espacio, así como los elementos que en él se encuentren, influirán en los movimientos del sonido y finalmente en cómo este es percibido por nosotros; sumiendo todo este sistema estacionario en un caos de infinitas variables al más mínimo movimiento por nuestra parte.

Pero aunque pueda parecer una mera representación de lo que no podemos ver por nosotros mismos, más allá de la persistencia de la visión, conecta con nuestro lado más visceral, combinando la belleza intangible del gráfico representado con la brutalidad del sonido que este produce, creando un entorno hipnotizante de resultados sonoros y estimulaciones visuales únicas.

Tangiblemente, la instalación se conforma de dos turbinas, soportadas por una estructura de diapasón, entre las que se crean las ondas.
No obstante, es lo intangible, el proceso que allí se crea, lo que dota de sentido al espacio que ocupa y establece una relación con público, quien comienza a descubrir que sus movimientos influyen en el espacio, en el sonido y alterna estados de gran agitación con otros en los que se detiene para ver como la onda desaparece en el espacio como un silbido en el viento.

Ver Dossier / Ficha técnica (PDF)

BIO

Daniel Palacios crea máquinas que pueden detectar y visualizar el flujo de visitantes (Waves, 2006-07), u objetos que se comunican con sus espectadores a través de inteligencia artificial (Kill the process, 2010). Se tratan de obras que crean instantáneas de la realidad y plantean preguntas acerca de la percepción, la memoria, el tiempo y el espacio.
Visto en términos estrictamente formales, son piezas interactivas que basan su funcionamiento en maquinaria compleja y software difícilmente comprensible. Más allá de estos aspectos técnicos, sin embargo, el interés de su trabajo reside la relación que guarda con cuestiones extremadamente humanas y filosóficas.

Palacios busca formas con las que representar la realidad, es decir, ilustra movimientos realizados, el paso del tiempo o el proceso de la memoria humana. En Whatever happened Happened (2010), por ejemplo, diseña un aparato con el que representar los desplazamientos del público a través de la sala de exposiciones, en la forma de los anillos de crecimientos de los árboles. Un nuevo anillo es agregado cada día durante la exposición, y como un árbol que se orienta hacia el sol, los anillos crecen en la dirección del flujo de visitantes. Lo fascinante de las obras de Palacios surge de estas imágenes espaciales y experiencias intuitivamente comprensibles, así como de la discrepancia entre la precisión técnica y una percepción y reproducción subjetiva de la realidad.

+ info http://danielpalacios.info/ 

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