Muestras Museo Genaro Pérez mayo 2018

 

Ciudad de Córdoba. Argentina. Del 17 de Mayo al 8 de Julio de 2018.
Inauguración mayo 2018
Museo Genaro Pérez
Gral Paz 33, Centro, Cba.
https://museogenaroperez.wordpress.com
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Muestras

VIAJE A MARTE O APROXIMACIONES AL CONCEPTO DE COMUNIDAD

Curadoras
Lucía del Milagro Arias
Gabriela Gabelich

Artistas Córdoba
Hugo Aveta, Luciano Burba, Adriana Bustos, Laura Del Barco, Lucas Di Pascuale, Rodrigo Fierro, Juan Juares, Celeste Martínez, Leticia Obeid, Pablo Peisino, Christian Román, Soledad Sanchez Goldar, Ana Volonté.

Artistas Rosario
Eugenia Calvo, Pauline Fondevila, Laura Glusman, Mauro Guzmán, Gastón Herrera, Fabiana Imola, Cecilia Lenardón, Andrea Ostera, Georgina Ricci, Maxi Rossini, Lila Siegrist, Alejandra Tavolini, Mariana Telleria, Román Vitali.

 

IDEALISTER

Curadora
Nancy Rojas

Artista
Claudia del Río

 

INAUGURACIÓN MAYO 2018 MGP

Evento inauguración: Jueves 17 de Mayo de 2018, 19:30hs
MGP: Gral Paz 33, Centro, Cba.
Entrada libre y gratuita
Fecha de cierre: 8 de Julio de 2018

 

SOBRE LA MUESTRA

Viaje a Marte o aproximaciones al concepto de comunidad es un proyecto de cruce entre las prácticas y producciones de artistas de Córdoba y Rosario atravesadas por un relato ficcional de un viaje a Marte. Resulta de un dialogo entre dos curadoras, Gabriela Gabelich y Lucia del Milagro Arias, y se enmarca en las intenciones de la curaduría general del museo de proponer nuevos vínculos y cartografías remarcando la identidad federal.
Los artistas seleccionados pertenecen a la generación intermedia y tienen la particularidad de accionar en la comunidad, de trabajar en forma colaborativa; todos son gestores, comprometidos con la construcción de la escena y se apropian de la institucionalidad para modificarla.
En medio de una sociedad en crisis general, tanto ecológica, como de dirigencia, de pensamiento, que encuentra lo distópico como vector de lo contemporáneo, encontramos en “Un viaje a Marte…” una mirada esperanzadora, como si fuésemos modernos y pudiésemos alcanzar utopías colectivas.

 

SOBRE LAS CURADORAS

Lucía del Milagro Arias cursó la licenciatura en pintura en la Universidad Nacional de Córdoba y los talleres de la Escuela Provincial Figueroa Alcorta, participando de diferentes clínicas y cursos de perfeccionamiento desde 1998. Formó parte del colectivo Familia Lovera desde 1997 hasta el 2001 y del grupo de trabajo de investigación y curaduría Grupo Diez durante el año 2013 y 2014. Ha participado de numerosos proyectos colectivos, cooperativos e individuales tanto como productora visual como en curaduría. Entre sus proyectos curatoriales se destacan: “Sobre la biocenosis y los objetos encantados en el paraíso”, co-curaduría con Guillermo Córdoba de la Colección Albrieu para el ciclo Colecciones Museo Evita, Palacio Ferreyra, 2015. Además, el Proyecto SUBTE afterKippenberger de Gustavo Piñero en el MOC de La Rioja en septiembre 2013 y Espacio multimedia “Biblioteca Audiovisual” y “Fuera de Foco” en el marco de la Feria Mercado de Arte, Cabildo Histórico, Córdoba, en 2015 y 2016. Actualmente es curadora de contenidos de la residencia de reflexión y producción Montaña Negra y es parte del proyecto para realizar y organizar los registros de la obra de Carlos Crespo. Sus prácticas artísticas participan en el proyecto “El jardín de los Perales” junto a Sofia Pech e Inés Miserendino.

Gabriela Gabelich es directora de Gabelich Contemporáneo, galería de arte que por estos días está cumpliendo su segundo año. Se formó en la Escuela de Bellas Artes de la Facultad de Humanidades y Artes de la U.N.R. Es artista y gestora Cultural. Miembro fundador del mítico grupo Rozarte con quien realizó múltiples actividades de gestión, acciones, intervenciones y muestras en el país y en el exterior. Directora de Cultura Pasajera durante los años 2008 y 2013 donde también creó y coordinó el proyecto de formación “Plataforma de entrenamiento” dirigido a artistas y coleccionistas con el apoyo del FNA. Realizó acciones en colaboración con otros espacios de gestión, entre ellos la Primer Residencia Internacional “En el día de la Virgen” junto a Curatoría Forense (2012) y “Grado 7”, seminarios y clínicas para artistas junto a Bou de Florencia Laorden. Promovió y organizó clínicas de coleccionismo federal junto a Alejandro Ikonicoff. Durante los años 2013 y 2016 coordinó muestras y proyectos de intervención en Cultura Espiria. Por estos días está iniciando junto a Gachi Prieto Proyecto PAC en la ciudad de Rosario.

 

 

 

TEXTO CURATORIAL
por Lucía del Milagro Arias

Viaje a Marte o aproximaciones al concepto de comunidad

Córdoba – Rosario

“Se trata de la preocupación de nuestro tiempo en cuanto al carácter común de nuestras existencias: a lo que hace que no seamos primeramente átomos distintos sino que existamos de acuerdo a la relación.”
Jean-Luc Nancy

Viaje a Marte… surge con la intención de construir y desarrollar un diálogo entre dos escenas. Una Rosario, la otra Córdoba. Se trata de abordar dos ciudades de importante tradición artística que comparten su ser-estar a la periférica del gran centro, de la gran urbe capital. Comparten también una autopista que llegó recién en 2004 y que tardó años en ser construida.
Una mediterránea, la otra portuaria.
Forzamos su natural condición de escenas paralelas, a una situación de cruce.
Abordamos el trabajo de campo desde las relaciones como sistemas, con el Pensamiento Complejo de Edgar Morin1 como matriz de nuestras especulaciones. Trabajamos desde las prácticas artísticas como representación subjetiva de una reflexión individual, re-pensando el concepto de identidad como experiencia colectiva, donde lo personal emerge de su relación con el mundo, formando así una compleja red de agentes autónomos que modifican inexorablemente las condiciones de su entorno y ensayan en el otro la propia definición del ser, que necesariamente sucede como registro de lo propio en lo ajeno y lo ajeno en lo propio, encontrando al sujeto y al otro como entidades intercambiables en una comunidad. Señalamos así, la importancia del estar-siendo-con (intersubjetividad), y lo contingente y probable como constitutivo en la dimensión temporal del presente.
En un tiempo donde hablar de distopía es norma, queremos centrar la reflexión en un viaje maravilloso, citando el título de la obra “Viaje maravilloso del Señor Nic-Nac al planeta Marte” de Holmberg en 1875, donde la modernidad adquiere forma de utopía y donde la crítica sociopolítica es de carácter urgente, para así hacer de este relato curatorial una ficción poética claramente esperanzadora.

Viaje maravilloso del señor Nic-Nac
Tiene el mérito de ser la primera novela de ciencia ficción argentina y pertenecer al género de la literatura fantástica en Latinoamérica.
Cuenta como el señor Nic-Nac emprende un viaje al planeta rojo mediante una técnica de descarnamiento: deja de comer hasta que su alma se desprende de su cuerpo llegando así a Marte, encontrándose en numerosas y confusas situaciones.

“Se puede encontrar en esta obra una hibridación de discursos típicos de la época, como el periodismo, la oratoria política, el registro poético clásico, el discurso científico, etcétera. Con la presencia de un narrador externo a los hechos e incrédulo en una situación que sirve de marco al relato fantástico en primera persona.
Incluye algunos elementos típicos de la ciencia ficción de la época, como el viaje fantástico, la utopía satírica y las ciencias poco ortodoxas. La sátira social puede ser encontrada en los paralelismos entre los habitantes de Marte y los ciudadanos argentinos del siglo XIX. Holmberg comentó a través de esta obra asuntos locales e internacionales y exageró y extrapoló aspectos de la sociedad argentina en los “marcialitas”. La obra toca temas como la situación política nacional, los debates sobre religión, la hipocresía religiosa, y cuestiones académicas. Vemos en Theosophopolis un paralelo de la ciudad de Córdoba, sede del orden Jesuita en la Argentina y de la Academia Nacional de Ciencias. A través del paralelismo entre la Capital Aureliana y Buenos Aires, Holmberg parece dar un mensaje acerca de la importancia de la unidad nacional en la situación política inestable del momento. El tema de debate internacional tocado en la obra es la posibilidad de vida en otros planetas, discusión que llegó a su clímax con la observación de Schiaparelli de supuestos canales en Marte en 1877.”2

 

 

 

 

Se pretende una reflexión, una experiencia poética aplicada al sentido de comunidad a través de un relato ficcional.

Hablar de comunidad en vez de sociedad,
de utopías modernistas en lo distópico contemporáneo,
hablar de un recorte de artistas para emprender un gran viaje, un enorme desafío
Son apropiadores, apropiadores por identidad y pertenencia. Tienen la crítica institucional como herramienta y las propias instituciones como materialidad.
Tenemos vikingas, agitadores, caudillos, transformers y constructores de comuna.
Sí, siempre constructores,
que dejan que la situación los atraviese,
que creen en las buenas prácticas,
en las acciones colaborativas,
en comunidad,
en asociación,
en un enorme viaje con ideales propios, pero mirada colectiva.

El guión de nuestra exposición es un diálogo en clave de ciencia ficción, donde el método de escritura de nuestro relato no tiene un punto de gravedad, eso hace que siempre volvamos a empezar de punto cero, y el texto se reescriba una y otra vez.

Planteamos una hipótesis que comenzó con una investigación de campo que se va modificando porque las ondas que rebotan sobre la materia, su dirección, y su presión (gravedad) hacen que constantemente el texto sea atravesado por distintas cosas, modificando así sistemáticamente su contenido y dirección.
Comunidad…
Viaje a marte…
la mirada “hibrida y social” del señor Nic-Nac…

…es un gran momento, justo cuando la oficina de comunicación de la Universidad de Cambridge3, en el marco de un festejo, hace de acceso público la tesis doctoral de Stephen Hawking de 1966: “Las propiedades de un universo en expansión”. Una decisión histórica porque sitúa a Internet como vector para el nuevo concepto de comunidad, como inclusivo y totalizador, con una comunicación abierta, libre y plena de sentido…

…también este hecho es clave en relación a la territorialidad…

(en el capítulo cuatro Hawking trata de la ocurrencia de singularidades en modelos cosmológicos, con las implicancias y consecuencias de la expansión del universo que podríamos usar para ensayar cartografías en relación al recorrido de nuestro dispositivo.)

Aquí esta nuestra idea curatorial luego de tanta introducción ingrávida: La construcción de un enorme dispositivo-caja-encastre-(salas del primer piso del Museo Genaro Pérez), que aloje elementos en relación, sin intención previa de esta tensión, formando parte de una pretensión representativa de diversas poéticas y distintas materialidades pero que, al mismo tiempo, funcione como un algo, la Voyager I, un no sé qué, un bucle inter-trans-subjetivo, un coso, un ser-con-los-otros, un “construir” de sentido.
Querer reflexionar sobre el concepto de comunidad, querer contener en una ficción, en una mirada poética, un recorte determinado de artistas con una territorialidad específica y sobretodo un estado en sus prácticas artísticas en relación a un contexto.
Artistas de generación intermedia de Córdoba y de Rosario.
Artistas de generación intermedia de Córdoba y de Rosario que encierran sus obras en un dispositivo para enviarlas a Marte y así, en situación de dialogo poder ser leídas desde la evolución del concepto de sociedad al concepto de comunidad que surge nuevamente en el ámbito de la sociología por la presencia de lo virtual como paradigma de lo contemporáneo.

1 Edgar Morin. Le Methode. 1977
2 Haywood Ferreira, Rachel (2012). «El viaje a marte en la imaginación argentina ayer y hoy: Viaje maravilloso del Señor Nic-Nac al planeta Marte de Holmberg y Viaje a Marte de Zaramella». Revista Iberoamericana (Pittsburgh: University of Pittsburgh).
3 University of Cambridge. Inglaterra.

 

IDEALISTER

CLAUDIA DEL RÍO

Curadora: Nancy Rojas

Muestra de dibujo, pintura, instalación, video

SOBRE LA MUESTRA

Idealister es una exposición que asume una hipótesis posible sobre “la vida de los ojos” (título que la artista propuso también para esta muestra), manifestándose como el ojo de un tiempo que sucede inestable. El tiempo de trabajo dentro y fuera del taller, que vela por la transformación de libretas y anotaciones sueltas en pancartas. Manifiestos que se hacen dibujos, dibujos que se hacen pintura, y pinturas que devienen en bordados con inscripciones tomadas de noticias policiales, oscilando todos ellos entre una suerte de artesanía desesperada y un arte magistral lleno de declaraciones. “Escribime, escribime”, “Negar un aborto a una niña violada ¿qué es?”, “Feminismo”, “Inventemos una artista que no soy”, “El arte es mi partido”, “Si hay sufrimiento no es amor”, son algunas de las expresiones que presentan sus dibujos y collages protagonizados por Miña.
Como contrapunto visual están los retratos en lápiz y aceite de lino, los paisajes con ojos blancos, los búhos fantasmagóricos, un poema pictórico. Piezas testigo de su afán de ser otras en el acto mismo de estar escribiendo, pintando, bordando, de su fuga constante del estilo, considerado éste como una de las matrices de las tradiciones reveladoras del dominio masculino.

 

 

SOBRE LA ARTISTA

Claudia del Río nació en Rosario en 1957. Es artista, escritora y educadora. Formada en la Universidad Nacional de Rosario, dónde enseña. En 2002 cofundó el Club del Dibujo, un espacio de pensamiento y acción; desde el 2006 el proyecto Pieza Pizarrón (Lehrstücke), dispositivo de dibujo, teatro y pedagogía. En 2007 inició RUSA: Residencia para Un Solo Artista, en su casa taller. Fue invitada como representante argentina a las Bienales de La Habana (Cuba), la del Mercosur en Porto Alegre (Brasil), la de Medellín (Colombia) y la de Salto (Uruguay); y a numerosas residencias artísticas de América Latina y España. Colabora escribiendo reseñas sobre arte contemporáneo, para diversos medios. Publicó Litoral y Cocacola (Ivan Rosado, 2012) y Pieza Pizarrón (Club del Dibujo, 2013), e Ikebana política (Iván Rosado, 2016).

 

TEXTO CURATORIAL

Por Nancy Rojas

Idealister

“Generar una imagen exacta es asegurarse contra la desaparición, canibalizar la vida hasta que ésta se convierta de forma certera y permanente en una imagen especular, en un fantasma”

Donna Haraway

 

Permanencia. No permanencia. Entre la omisión de una u otra situación parece estar la clave performativa del despliegue autoral de Claudia del Río. Aseverar esto nos puede conducir a una proeza épica. En cierto modo esta exposición es eso, porque, entre otras razones, en la narración frágil y a la vez sistémica que propone, el diario aparece como coartada ideológica y la mirada como un destello de activismo en el espacio.
Pese a ser una artista militante del “Gran Afuera”, Claudia procede fundamentalmente entre los bordes de las cosas, del happening, escribiendo y sobre-escribiendo desde el fondo, haciendo tesis con los sedimentos de la propia obra y de ciertas historiografías artísticas y literarias.
Idealister asume una hipótesis posible sobre “la vida de los ojos” (título que la artista propuso también para esta muestra), manifestándose como el ojo de un tiempo que sucede inestable. El tiempo de trabajo dentro y fuera del taller, que vela por la transformación de libretas y anotaciones sueltas en pancartas. Manifiestos que se hacen dibujos, dibujos que se hacen pintura, y pinturas que devienen en bordados con inscripciones tomadas de noticias policiales, oscilando todos ellos entre una suerte de artesanía desesperada y un arte magistral lleno de declaraciones. “Escribime, escribime”, “Negar un aborto a una niña violada ¿qué es?”, “Feminismo”, “Inventemos una artista que no soy”, “El arte es mi partido”, “Si hay sufrimiento no es amor”, son algunas de las expresiones que presentan sus dibujos y collages protagonizados por Miña.
Como contrapunto visual están los retratos en lápiz y aceite de lino, los paisajes con ojos blancos, los búhos fantasmagóricos, un poema pictórico. Piezas testigo de su afán de ser otras en el acto mismo de estar escribiendo, pintando, bordando, de su fuga constante del estilo, considerado éste como una de las matrices de las tradiciones reveladoras del dominio masculino.
Hacer con lo que hay. Esa parece ser la meta de toda esta producción, la cual asume una petición de principio: el orden visual debe emparentarse con el orden emocional. Condición que hace a una permanencia memoriosa siempre de los destinos de la naturaleza, frágil y amenazante a la vez.
En este sentido, Claudia permanece en la alteridad, en las palabras y las cosas, en la imagen de sí misma a la luz de un sujeto desdoblado, de un diario personal (Ikebana política) que, a modo de collage, oficia a la vez como oteador colosal.

                                                                                                          Nancy Rojas

+ info https://museogenaroperez.wordpress.com

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