Ciudad de Buenos Aires, Argentina. Desde el 29 de octubre 2026.
Exposiciones El Recoleta
Mauro Guzmán, TrashGuzmanía 2001-2030
Marco Giordano, Slip Touch
Centro Cultural Recoleta
Junin 1930
http://www.centroculturalrecoleta.org
instagram

Mauro Guzmán
Exposiciones El Recoleta
Mauro Guzmán, TrashGuzmanía 2001-2030
Marco Giordano, Slip Touch
Centro Cultural Recoleta
Junin 1930
Salas 7, 8 y 9
El Recoleta inauguró una retrospectiva dedicada al artista rosarino Mauro Guzmán y una exposición individual del italiano Marco Giordano
El jueves 30 de octubre, el Centro Cultural Recoleta inauguró dos destacadas exhibiciones de artes visuales. TrashGuzmanía 2001-2030, una retrospectiva dedicada a Mauro Guzmán (Rosario, 1977) con la curaduría de Carla Barbero, que se expone en las salas 7, 8 y 9. Y Slip Touch, la primera exposición individual del artista italiano Marco Giordano en Sudamérica, que se presenta en la sala 6. Esta última cuenta con la curaduría conjunta de Michele D’Aurizio y Javier Villa, con el apoyo de la Dirección General de Creatividad Contemporánea del Ministerio de Cultura de Italia, a través del programa Italian Council, en colaboración con Creative Scotland, Tenaris y Fundación Proa.
Mauro Guzmán es una de las figuras más singulares del arte experimental argentino contemporáneo: protagonista de una práctica que atraviesa el objeto, el video, la fotografía, el cine, la performance y el teatro, que asume el artificio y el exceso como método de investigación.
La muestra recorre más de dos décadas de una propuesta nacida en el residuo y el descarte. En sus obras, el artista asume distintos roles —autor, director, escritor, técnico, performer— para producir cruces entre lenguajes, materiales y formas de trabajo, articulando imaginarios trash y queer con una sensibilidad que recupera, deliberadamente, zonas marginales de la cultura.
Organizada en cuatro núcleos, el primero reúne las primeras obras de Guzmán realizadas a partir de materiales de descarte y elementos domésticos. El segundo está dedicado a su investigación cinematográfica, con films y obras del proyecto Linda Bler. El tercer núcleo se concentra en La Guzmanía, universo de instalaciones, objetos y situaciones donde el artista despliega una particular combinación de humor y experimentación material. El cuarto y último espacio presenta un archivo de su trabajo escénico reciente, que permite reconstruir procesos, colaboraciones y dispositivos vinculados con sus producciones teatrales y performáticas.
En la sala 6, Slip Touch de Marco Giordano reune dos series de obras: un conjunto monumental de videoinstalaciones que reutilizan gasoductos industriales como dispositivos cinematográficos y un grupo de dibujos sobre papel de arroz. Ambas series profundizan la investigación del artista sobre las relaciones entre los flujos de energía y los de comunicación. A través de la escultura, la performance y las prácticas basadas en texto, Giordano viene examinando sistemas y estructuras que obstaculizan los encuentros significativos entre individuos y comunidades.
Al cuestionar el imperativo de fluidez que gobierna las infraestructuras globales, Giordano pone en tensión las contradicciones del futuro energético, todavía ligado a prácticas extractivistas. Entre ellas, la creciente dependencia de las baterías de ion-litio para el almacenamiento de energías renovables, cuyos procesos de extracción producen efectos persistentes sobre territorios y comunidades sometidos durante largo tiempo al despojo material.
TrashGuzmanía 2001-2030 (salas 7, 8 y 9) y Slip Touch (sala 6) se pueden visitar en el CENTRO CULTURAL RECOLETA (Junín 1930) con entrada libre y sin costo para residentes y argentinos, de martes a viernes de 12 a 21 h, sábados, domingos y feriados de 11 a 21 h.
texto curatorial
MAURO GUZMÁN
TRASH GUZMANIA 2001–2030
Curaduría: Carla Barbero
Mauro Guzmán (Rosario, 1977) construyó, en poco más de dos décadas, una de las prácticas más singulares y difíciles de clasificar del arte contemporáneo argentino. Su obra explora la performatividad hasta desbordar los límites entre las artes visuales, audiovisuales y escénicas encarnando numerosas transformaciones de sí mismo. Director, intérprete, guionista, escenógrafo y técnico de sus propias obras, Guzmán convierte a su cuerpo en el dispositivo dramático total. Desde sus primeras piezas a comienzos de los años 2000 hasta la actualidad, el artificio florece y se multiplica a medida que crece su fascinación por aquello que el arte y la cultura consideran menor, excesivo o descartable.
El Centro Cultural Recoleta presenta la primera exposición retrospectiva dedicada a Mauro Guzmán organizada en cuatro momentos. El recorrido comienza con obras objetuales en las que la dedicación manual y el ensamblaje de materiales residuales, todavía próximos a ciertas prácticas del arte de la década de los noventa, van dando paso a la instalación, la performance y el video. A través de estas mutaciones, la propia práctica de Guzmán permite leer los desplazamientos que atraviesan el arte de su tiempo: del objeto al acontecimiento, de lo próximo y cotidiano a una producción cada vez más desmesurada y permeable a otros lenguajes, donde el poder, la sexualidad y la cultura de masas se mezclan para producir imágenes inesperadas.
Un segundo momento está dedicado a Linda Bler. Artista poseída (2006–2009), una serie de films en la que Guzmán profundiza su relación con el cine de terror, el underground de los años setenta y el melodrama nacional. A través de esta tríada, construye una experiencia del trash local que cruza parodia, travestismo y cultura popular, y que encuentra una particular resonancia en su propia generación. La operación excede la cita, Guzmán convierte esos materiales en una forma de producir, desde el arte argentino, una sensibilidad que deja huella en artistas de generaciones posteriores.
La tercera sección explora La Guzmania (2014–2017), proyecto en el que la posesión y el monstruo migran hacia un universo vegetal y animista. A partir de la planta hermafrodita que da nombre a la serie, el artista da vida a criaturas drag y barrocas que conviven en una naturaleza imaginada, donde lo ornamental, lo salvaje y lo postizo pierden sus límites. Aquí su práctica alcanza con mayor claridad un devenir queer: cuerpos, géneros, especies y formas de vida entran en una suerte de compostera dramática.
Por último, Archivo Presente reúne registros de obras escénicas recientes, como Teorema de los balbuceos (2021), junto con material fotográfico y documental de proyectos anteriores. Trash Guzmania 2001–2030 propone así recorrer más de dos décadas de una obra que hizo de la transformación una catarsis local del cambio de siglo y de la colaboración una de las formas más fértiles de producción.
Esta exposición se inscribe también en una historia del Centro Cultural Recoleta vinculada a la experimentación, la convivencia de lenguajes y la apertura a formas de producción que desbordan las categorías del arte. Desde ese lugar, forma parte de una programación que busca revisar y actualizar el rol de la institución en el ecosistema del arte argentino.
Producción: Florencia Trigila y Rocío Arellano.




Sobre Mauro Guzmán
Mauro Guzmán (Rosario, 1977) desarrolla una práctica que atraviesa el video, la fotografía, el objeto, la performance, el teatro y el cine. En sus proyectos asume distintos roles —autor, director, escritor, técnico y performer— y articula lenguajes y materiales vinculados con la cultura basura y los estudios queer.
Fue residente en Gasworks, Londres, y en el Espai d’Art Contemporani de Castelló, España. Entre 2010 y 2011 participó de la Beca Kuitca en la Universidad Torcuato Di Tella, Buenos Aires. En 2013, su pieza escénica Um Und Um Die Zukunft (Alrededor el futuro) recibió un premio de la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de Rosario.
Participó de la II Bienal de Arte Contemporáneo / ULA 2012, Venezuela, y recibió el Primer Premio arteBA-Petrobras de Artes Visuales en 2008.
Desde comienzos de los años 2000 también desarrolló proyectos de gestión artística colectiva, curaduría y diseño, entre ellos Cintia Link (2001), Roberto Vanguardia (2004-2005), Salón de Diseño Diario La Capital (2005-2013) y Studio Brócoli (desde 2006).
Ha presentado su producción en instituciones y galerías de Argentina y del exterior, entre ellas Henrique Faria (Buenos Aires), Academia de Artes Visuales / HfBK (Dresde), Fundación Federico Jorge Klemm (Buenos Aires), La Fresh Gallery (Madrid), Gasworks (Londres), Museo Nacional de Bellas Artes (Buenos Aires), Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, Centro Cultural Rojas (Buenos Aires), Universidad Torcuato Di Tella (Buenos Aires), Appetite (Buenos Aires), Museo de Arte Contemporáneo de Salta, Museo de Arte Contemporáneo de Bahía Blanca y Museo Castagnino+macro (Rosario), entre otras.
En 2009 fue seleccionado, junto con otros artistas de 45 países, para integrar Younger than Jesus, publicación de Phaidon y el New Museum de Nueva York dedicada a una nueva generación de artistas contemporáneos.
En 2026, el Centro Cultural Recoleta le dedica su primera retrospectiva con curaduría de Carla Barbero. Vive y trabaja en Rosario.

Slip Touch, la primera exposición individual de Marco Giordano (n. 1988, Italia) en Sudamérica.
La exhibición reúne dos series de obras: un conjunto monumental de video instalaciones que reutilizan gasoductos industriales como dispositivos cinematográficos y un grupo de dibujos sobre papel de arroz. Ambas series profundizan la investigación del artista sobre las relaciones entre los flujos de energía y los de comunicación, y ponen en escena el derrame, la ruptura y la falla como condiciones para la emergencia de nuevas gramáticas relacionales.
A través de la escultura, la performance y las prácticas basadas en texto, Giordano viene examinando sistemas y estructuras que obstaculizan los encuentros significativos entre individuos y comunidades, entre humanos y entidades más-que-humanas, y entre los cuerpos y sus entornos. Mediante una espacialidad envolvente, una poesía visual pregnante y esculturas animadas, ha orquestado experiencias de extrañamiento que interrogan los límites del yo, su capacidad de permanecer abierto al Otro y su relación con una materia aparentemente inerte.
En sus nuevas instalaciones de video, las tuberías funcionan como amplificadores ópticos y sonoros de registros realizados sobre infraestructuras e instalaciones energéticas de Sudamérica y el norte de Europa: nodos de una misma red destinada a distribuir recursos a escala planetaria. Una trama de conductos que conecta los sitios de extracción con los centros de consumo y vincula territorios distantes dentro de un único sistema de circulación.
Giordano interrumpe esta lógica de transmisión sin fisuras mediante imágenes alucinatorias que transforman las tuberías en dispositivos capaces de provocar un slip touch: una desconexión y reconexión reveladora con el territorio. El artista se detiene en los intersticios de la infraestructura: los caminos que atraviesan el territorio, las máquinas extractivas que lo perforan, los complejos mineros que transforman su superficie. En ese desplazamiento busca formas de percepción capaces de desafiar una mirada descarnada, monocular y maquínica que históricamente ha vuelto la naturaleza legible, cartografiable y explotable para fines humanos.



Giordano vincula la desarticulación de las redes de distribución con la subversión que la poesía ejerce sobre los protocolos normativos del lenguaje. Si en los dibujos las palabras y las imágenes matizan y expanden mutuamente sus significados, en las instalaciones las exploraciones itinerantes del artista por los paisajes del Antropoceno se traducen en actos de expansión sensorial. Filmados con una cámara corporal y un lente ojo de pez, los videos registran sus encuentros desorientadores con lo sublime tecnológico, el asombro ante la fuerza y la fragilidad de la naturaleza, o los pasajes vertiginosos entre formas de vida microscópicas y macroscópicas.
Al cuestionar el imperativo de fluidez que gobierna las infraestructuras globales, Giordano pone en tensión las contradicciones del futuro energético, todavía ligado a prácticas extractivistas. Entre ellas, la creciente dependencia de las baterías de ion-litio para el almacenamiento de energías renovables, cuyos procesos de extracción producen efectos persistentes sobre territorios y comunidades sometidos durante largo tiempo al despojo material.
En 2027, KBB (Buenos Aires) y Temblores (Ciudad de México) publicarán un volumen que acompañará la exposición, con textos de D’Aurizio, Villa y Liliana Gómez, profesora de Arte y Sociedad de la Universidad de Kassel y de documenta Institute, y editora en jefe del Journal of Latin American and Latinx Visual Culture.
La exposición cuenta con la curaduría de Michele D’Aurizio, curador independiente, y Javier Villa, curador del Centro Cultural Recoleta. El paisaje sonoro de la exposición fue desarrollado en colaboración con Emilia Álvarez.
Slip Touch cuenta con el apoyo de la Dirección General de Creatividad Contemporánea del Ministerio de Cultura de Italia, a través del programa Italian Council (14.ª edición, 2025), en colaboración con Creative Scotland, Tenaris y Fundación Proa.


















