Gerardo Mosquera contra el arte latinoamericano

Parte de la conferencia que Gerardo Mosquera dio en el Centro Cultural España Córdoba, en 2009.
Estar “contra el arte latinoamericano” es una manera de declarar los nuevos procesos que lo involucran, y también una forma de enfrentar la problemática totalización que aquel término conlleva. Aun cuando la idea de América Latina todavía tiene peso cultural y político, la concepción de la región como una entidad integral, emblemática, está siendo rechazada.

Sobre Gerardo Mosquera:

Crítico y curador independiente, curador adjunto del New Museum of Contemporary Art, Nueva York, asesor de la Academia de Bellas Artes del Estado de Holanda, y miembro de los consejos editoriales de varias revistas internacionales. Autor de libros y de numerosos ensayos. Fundador de la Bienal de La Habana, ha curado numerosas exposiciones internacionales.

Las relaciones entre arte contemporáneo, cultura e internacionalización se han revolucionado en los últimos tiempos. Hace sólo quince años vivíamos en otra época. Además del auge de la información electrónica, del impacto de la tan llevada y traída globalización, del fin de la Guerra Fría y de la modernización –a veces galopante- en vastas regiones del planeta, el cambio en el arte ha sido detonado específicamente por una expansión geométrica en su práctica y circulación.

Hemos dejado atrás los tiempos de los ismos y los manifiestos. La cuestión crucial en el arte hoy día es el extraordinario incremento de su práctica y circulación regional e internacional a través de una variedad de espacios, eventos, circuitos, y por medio de comunicaciones electrónicas. Se calcula que debe haber ya cerca de doscientas bienales y otros eventos artísticos de periodicidad fija en todo el mundo, sólo por mencionar un aspecto del crecimiento de los circuitos del arte. En esta explosión participa una vasta multiplicidad de nuevos actores culturales y artísticos que circulan internacionalmente y que antes, o no existían, o quedaban reducidos al ámbito local. Pensemos, por ejemplo, en que varios países del Pacífico asiático han pasado de la cultura tradicional al arte contemporáneo saltándose el modernismo. En cierta medida, “aprendieron” el arte contemporáneo por Internet. Este salto ha detonado una fructífera proximidad entre tradición y contemporaneidad, o, por el contrario, ha proveído al arte de la frescura, del atrevimiento, del candor y de la espontaneidad propios de quien no arrastra la cadena de una evolución histórica.

En este enlace puede descargarse el documento completo de la conferencia.

Deja un comentario