Mar del Plata, Pcia de Buenos Aires, Argentina. 6 de diciembre 2026.
Muestra Que parte de quien de Eduardo Basualdo
Museo MAR
Av. Felix U Camet y López de Gomara
Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires
https://museomar.gba.gob.ar
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EDUARDO BASUALDO
Que parte de quien
El Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires anunció el regreso de Eduardo Basualdo al Museo MAR donde presenta una nueva exposición individual en la que indaga acerca de la naturaleza del espacio. La sala de exhibición, punto de partida del proyecto, es atravesada por obras que proponen distintas formas de experimentarlo. La muestra lleva por título “Que parte de quien” y podrá visitarse a partir del 6 de diciembre en sala 1 con entrada gratis de martes a domingos hasta abril del 2026
La exposición invita al visitante a situarse en una enorme sala que es iluminada por una única fuente de luz ubicada en el suelo, cerca del centro. Su resplandor alcanza cada rincón. Una campana negra de metal, accionada por un motor, una hélice y un sistema de poleas, se eleva y desciende rítmicamente sobre ella. Al cubrir la luz, sumerge la sala en una oscuridad total; al descubrirla, restituye la visibilidad de inmediato. Así, la mirada de los visitantes se interrumpe una y otra vez, y la percepción del entorno se modifica con cada ciclo. En una de las paredes laterales, un dibujo de dimensiones monumentales ocupa casi toda la superficie. La imagen abstracta, en blanco y negro, revela en sus pliegues el proceso que le dio origen. El papel fue replegado repetidas veces sobre sí mismo, aplanado y pintado de negro en toda la superficie. Luego se volvió a desplegar hasta recuperar su tamaño original, exhibiendo al mismo tiempo los planos negros pintados anteriormente y las áreas sin cubrir que permanecieron ocultas entre los pliegues.
Si en proyectos anteriores la obra de Basualdo proponía una mirada introspectiva hacia el interior del cuerpo, en esta exposición la atención vuelve a dirigirse hacia afuera, al entorno en el que se mueven los cuerpos. Sin embargo, esa mirada aparece ahora accidentada: se interrumpe en su continuidad como si el espacio se plegara y desplegara entre luces y sombras.
Qué parte de quién
Creer en la claridad es una tentación antigua. El sol, con su autoridad luminosa, nos convence de que la verdad se ve a simple vista, que basta con mirar el mundo para ordenarlo. Así confundimos visibilidad con certeza y consenso con realidad. Toda claridad es también una forma de dominio, señala a la vez que excluye, pone en escena, impone un relato. La luz recorta figuras sobre el fondo de lo visible, abstrae, produce la ilusión de continuidad de un yo que se repite cada día. Sacrificamos la complejidad de la experiencia en favor de la eficiencia de las identidades, las asumimos como el mal menor que hace posible compartir un mundo.
De noche el cielo se multiplica en astros y la humanidad queda un poco huérfana de esa luz común. Las formas se disuelven, se desprenden como una muda de piel que conserva la memoria del contacto, de lo que alguna vez fuimos y tocamos. Una campana cubre la luz y la libera. La oscuridad no es ausencia de verdad sino su expansión: un territorio donde lo incierto se vuelve fértil en posibilidad. Cada destello convoca a otro, luces distantes acumulan tensiones invisibles y dibujamos constelaciones.
Toda forma nace del pliegue y despliegue de energías. Cuando un rayo se propaga, produce un puente instantáneo porque la polaridad entre cielo y tierra ha llegado a su punto crítico. La materia respira, el aire se calienta, el espacio se carga, somos parte de un campo, de todo lo que pone en juego ese umbral eléctrico. Su luz no aclara, despierta. No viene a decirnos que tenemos todo bajo control: nos devuelve a una pertenencia sin propietario, tierra en una red de tierras, parte de algo que se parte, que atravesamos entre todxs.
Janine Soenens
Acerca de Eduardo Basualdo
Eduardo Tomás Basualdo (Buenos Aires, 1977) es un artista visual argentino cuya obra combina influencias de la literatura y el teatro. Trabaja con instalaciones, esculturas, dibujos y objetos que invitan al espectador a participar corporalmente en escenarios cargados de tensión narrativa, donde algo acaba de ocurrir o está por suceder. Sus obras forman parte de colecciones internacionales como el Hirshhorn Museum (EE.UU.), el Musée d’Art Contemporain de Lyon y Les Abattoirs (Francia), el Musée des beaux-arts de Montréal (Canadá) y el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. Participó en importantes bienales como Venecia (2015), Gwangju (2014), Lyon (2011) y Mercosur (2009). Su exposición Pupila (MAMBA, 2022–2024) reunió obras clave y presentó sus dibujos como parte central de su práctica. En Obra del Demonio (2022–2023) colaboró con la coreógrafa Diana Szeinblum, integrando sus esculturas al movimiento escénico. En 2023 publicó Ensayo de Escape, una reflexión conceptual sobre su trayectoria. Su más reciente exposición, In Medias Res, presentada en la galería Ruth Benzacar, incluyó dibujos, esculturas y una instalación de sitio específico que giraban en torno a la relación del cuerpo humano como límite entre un universo interior y otro exterior. Actualmente es representado por las galerías Ruth Benzacar, PSM y Luisa Strina. Vive y trabaja en Buenos Aires.
ENTREVISTA A EDUARDO BASUALDO
Mi nombre es Eduardo Basualdo, soy artista visual. Estoy realizando y llevando adelante este proyecto en el Museo Mar. Es una exposición que tuvo como punto de partida el espacio específico del museo, que es. Me interesa particularmente la relación del cuerpo de los espectadores, mi propio cuerpo y el espacio. En este proyecto lo que entra en diálogo es la luz, el espacio y el cuerpo de los visitantes. Es una especie de escenario en el cual lo que se subraya es la presencia del espectador en este espacio, que son son salas muy particulares, las del museo son cubos.
Mis proyectos generalmente proponen una manera de mirar. Y en proyectos anteriores estuve trabajando con la mirada introyectada o una mirada de rayos X y en este caso la mirada está como interrumpida. O sea, es como una propuesta de de una vista. La continuidad de la mirada es interrumpida por una máquina, por un efecto lumínico que hace que como que nos falte información. A lo largo hay vuelta, pero estamos viendo. Es eso, voy a lo otro. Ahora podríamos ir el cuerpo y el espacio. Sí, lo otro. Ya lo dije. Ahora vuelvo sobre la mirada. repito la mayoría de mis proyectos proponen una una mirada específica.
En proyectos anteriores trabajé, por ejemplo, con una mirada introyectada. También trabajé hace poco con una idea de mirada de rayos X que ve más allá de la superficie y en este caso el dispositivo que plantea la exposición. El dispositivo lumínico lo que hace es interrumpir la continuidad de la mirada. Entonces es una. Es como una mirada más fracturada en su lógica normal. Eso es perfecto. Vamos. Así entonces, chicos. Y bueno, en esta exposición, uno de los quizás el elemento más importante y sobre uno de los elementos sobre los que trabaja mi obra o reflexión a mi obra, tiene que ver con el espacio.
En mi trabajo generalmente se ha abordado de dos maneras. Por un lado, el concebido como el espacio mental, El espacio de la imaginación o del pensamiento en el que uno se mueve en solitario y el espacio físico en el que aparecen los demás y aparecen las reglas. En este caso, el espacio físico de la sala. Está siendo subrayado la presencia del espectador y la relación del cuerpo del espectador y el espacio es uno de los intereses de esta muestra bien regular. Y bueno.
La muestra está compuesta por un dispositivo central que es el que dirige la mirada, la manera de leer el espacio y tiene otra obra, un gran dibujo que que fue producido. al haber una obra cinética y lumínica. El espacio está cambiando todo el tiempo con la luz. Hay un objeto en movimiento, pero también hay una obra, un gran dibujo, que fue producido de una manera muy mecánica, plegándolo, pintándolo y desplegándolo nuevamente. Y que tiene también esa esa idea de como si hubiera espacios plegados, escondidos, que recién cuando uno lo despliega los puede encontrar. Entonces también es un dibujo que también remite a esta idea de cómo abordar el espacio. Es como si fueran espacios virtuales que salen a la luz y que uno puede exhibir lo que en un primer vistazo no había visto.
Una de las estrategias para abordar este desafío fue intervenir con gestos claros. Y la manera de de realizar este dibujo que tiene dimensiones grandes. Fue casi como un ejercicio. Es un gran ejercicio. Es un plano que se pliega generando espacio interno. Eso también es como muy topográfico. O sea, pasas de dos dimensiones a tres dimensiones, pero plegadas. Después se pinta y después se vuelve a desplegar. Entonces tiene algo también de de una estrategia para poder hablar de este espacio en el que sucede, en el que está sucediendo. De hecho, es un trabajo que necesariamente se tuvo que hacer in situ, son por ahí lo puedo decir más sintético, porque son cosas más para desarrollar por ahí que
por ahí.
Este proyecto tuvo como punto de partida el espacio de exposición, que no es algo bastante común en mis proyectos, o sea, como a mí. Uno de mis intereses es medio teatral en ese sentido, pues hacer subrayar el aquí y ahora. El espectador en un espacio y lo que hacen las obras es de alguna manera destacar las características de este espacio cúbico gigante que es esta sala del museo. Entonces pensé obras que puedan intervenirlo de manera sintética y radical.
Hay un primer trabajo que lo que hace es dirigir la mirada del espectador. Interrumpiéndola es como una máquina. Que dialoga con la luz y a su vez hace aparecer y desaparecer la sala. Y la otra obra es un gran dibujo que fue producido por sus dimensiones en la sala y que remite también al espacio. Es un dibujo que fue plegado sobre sí, pintado y desplegado, con lo cual en el en el gesto ese de desplegar lo que lo que produce, es como que uno puede volver a ver un espacio que había sido velado como espacios ocultos que habían quedado plegados en el papel y después se despliegan en forma de cortes o de tajos y. Son, creo yo, como propuestas de ejercicios para abordar este espacio. Y cómo decir cómo hablar del espacio? O sea, cuál es las dimensiones del espacio, como estamos ahí?
Este proyecto surge de una invitación a hacer una exposición en el museo y. Las salas del museo. En realidad, el diseño del museo es como tan contundente. El principal desafío para realizar este proyecto fue entrar en diálogo con las salas del museo. Con esta sala que tiene unas dimensiones especiales gigantes y son como un objeto, o sea, tienen, tienen esas cualidades. Es un cubo como autoportante, como si no necesitara nada más y que es una propuesta en sí. Entonces yo lo que pensé también es como qué estrategia utilizar para interactuar las obras que pensé están íntimamente ligadas a la percepción del espacio.
El cuerpo humano, su espacio mental y el espacio físico que habitan son como tres polos que orbitan y de ahí surgen las obras. Y en este caso quizá la obra principal, el centro de la sala, es una una obra mecánica lumínica que lo que hace y lo que produce es la alteración de de la mirada, como propone una mirada interrumpida, lo que hace es ir sustituyendo sucesivamente la luz y la oscuridad, de manera que no hay una continuidad y uno pasa de un estado al otro sucesivamente mientras transita el espacio. Y por otro lado, hay otra obra de grandes dimensiones que fue pensada y producida en el espacio, que es un gran dibujo que fue plegado, pintado y vuelto a desplegar. Y en ese gesto del pliegue y el despliegue, yo también pienso como que esta imagen bidimensional se apropia un poco otra obra de grandes dimensiones que fue pensada y producida en el espacio, que es un gran dibujo que fue plegado, pintado y vuelto a desplegar. Y en ese gesto del pliegue y el despliegue, yo también pienso como que esta imagen bidimensional se apropia un poco de poder contener espacios adentro, poder primero contenerlos, esconderlos y después volver a mostrarlos. Que en algún lugar es algo parecido a lo que sucede cuando, cuando se apaga la luz y se vuelve a encender. Como que lo que hace el dibujo con el papel es lo mismo que sucede con el espacio cuando la luz se apaga y después lo volvemos a descubrir, o sea, como si la la máquina de luz estuviera plegando y desplegando el espacio de la sala.























